miércoles, 1 de agosto de 2007

APRENDIZAJE COLABORATIVO Y LAS TIC


El análisis de las bondades que ofrecen las TIC permite reconceptualizar el término de aprendizaje colaborativo. Ya de hecho, la necesidad de introducir algunos elementos diferentes a la práctica pedagógica, en virtud de desear incorporar y experimentar formas diferentes a la rutina, requiere la gestión del cambio. En este ámbito sugiere Salinas, J. (2004) que la introducción de un elemento diferente utilizando las TIC en el entramado del proceso pedagógico conlleva cambios en el rol del profesor, la principal es de transmisor a mediador de los aprendizajes, involucra cambios en el área social, mediando la comunicación con medios tecnológicos, en el área pedagógica, proponiendo los contenidos de forma diferentes, en el área organizacional, disponiendo los contenidos y facilitando recursos tecnológicos y en el área técnica, asesorando eventualidades en el uso de los instrumentos mediadores. Cambios en el rol del alumno, debe entenderse que el docente no está ya para ejercer todo el liderazgo pedagógico, el papel pasivo del estudiante pasa a un lado para activar su responsabilidad a protagonizar en este nuevo escenario. Cambios metodológicos, introducción de nuevos elementos: simuladores, contenidos y recursos no tangibles pero más interactivos, conlleva a desatar todo un nuevo curso de acción para armar a estos elementos con una intención didáctica y pedagógica.
¿Cómo lograr fomentar un verdadero y efectivo escenario para involucrar a los miembros de un equipo en el aprendizaje colaborativo? Señala Calzadilla, M. (2002), hay que considerar y tener en cuenta una serie de pautas que recae sobre el docente en la conformación del grupo: a) evaluación de las capacidades, habilidades y debilidades de los participantes, b) establecer funciones de cada participantes para colaborar en su meta conjunta, c) elaborar un plan de acción con tares específicas y procesos de evaluación, d) coordinar el trabajo y aporte individual y grupal del equipo y e) establecer normas de convivencia.
En este orden de ideas, al seguir estas pautas en la conformación de los equipos con el propósito de involucrarlos en la ejecución de proyectos pedagógicos, es interesante destacar que las mismas imposibilitan involucrar procesos de aprendizaje pasivo, individual y competitivo; por el contrario, promueve y estimula el intercambio, la colaboración y la cooperación en el logro de las metas pedagógicas, incentivando valores de solidaridad, tolerancia y respecto mutuo, además.
Esta misma autora destaca una serie de ventajas que ofrecen las TIC para fomentar el aprendizaje colaborativo, a) estimulan la comunicación interpersonal a través de los foros o listas de discusión por medio de la comunicación en sincronía o asíncrona, b) gestionan de la colaboración, el uso de los foros y listas de discusión electrónico permiten llevar un registro de las intervenciones y colaboraciones de los miembros del grupo, c) ayudan a que los aprendices tengan acceso a la inmensa y variada fuentes de información, las analicen y las sinteticen para exponerlas a la orden del grupo como aporte y contribución al logro de las metas propuestas, d) permiten el seguimiento. El docente puede monitorear el avance del grupo y la participación de todos los integrantes, valorando su participación y colaboración.
Por otro lado Gargallo, A. (2006) advierte de los riesgos de la utilización de estrategias didácticas para intentar fomentar el aprendizaje colaborativo en la conformación de equipos. Al respecto solicita que los equipos no deben ser numerosos para evitar que existan personas que no aporten nada al grupo y que el trabajo grupal no implica el abandono del trabajo individual como aporte del conjunto. En este sentido, el desarrollo de estrategias de colaboración debe involucrar un trabajo de planificación que persiga establecer la función de colaboración de cada integrante del grupo y monitorear las aportaciones de cada uno de ellos en el logro de los propósitos pedagógicos.
Continúa destacando la autora que el trabajo de colaboración involucra algunas debilidades que hay que disminuir o al menos, tomar en cuenta, cuando de intenta fomentar el aprendizaje colaborativo: a) lentitud del trabajo en grupo, b) escaso tiempo para reuniones, c) dificultad de negociación y d) heterogeneidad de los participantes: disparidad de intereses, formas de trabajar, criterios de calidad y expectativas.
Estas dificultades son aceptadas y hay que destacarlas para intentar que el equipo sobrelleve esas dificultades. Lo advierte Kozak, D. (2005), el aprendizaje colaborativo remite a pensar en la heterogeneidad en términos de saberes y puntos de vistas diferentes; justamente por ello, como producto de la comunicación e interacción, se permite arribar a nuevos conocimientos cualitativamente mejores y construidos con los aportes de cada integrante del grupo.
Desde otra perspectiva y consolidando lo resaltado hasta aquí, Zañartu, L. (2003) destaca la importancia del aprendizaje colaborativo en el marco epistemológico de la teoría del constructivismo sociocultural que asegura que todo aprendizaje es social y mediado. Al respecto distingue que las TIC son un contexto concreto para estimular el carácter colaborativo del aprendizaje, por sus características potencialmente poderosas para la colaboración: interactividad, ubicuidad y sincronismo.
Este mismo autor aborda los elementos que son los atributos del aprendizaje colaborativo: a) responsabilidad individual, b) interdependencia positiva, c) habilidades de colaboración, d) interacción promotora y d) proceso de grupo, para la construcción del aprendizaje.
Ahora bien, si se parte de admitir que el aprendizaje es un proceso socialmente construido y el docente tiene las herramientas para estimular y fomentar el uso de grupos para que construyan aprendizajes colaborativo, las TIC constituyen las herramientas esenciales para potenciar, planificar, monitorear y evaluar los procesos asociados al aprendizaje colaborativo.
En el trabajo realizado por Bardia y García (2006) se aborda las potencialidades y la utilidad significativa que tienen las TIC para apoyar proyectos que involucre el aprendizaje colaborativo. Al respecto señalan, el uso de las TIC no afectan el principio didáctico del aprendizaje colaborativo y por el contrario, apoyan su realización en dos aspectos, principalmente: el acceso y la gestión de contenido, por un lado; y por el otro, aumenta la comunicación del estudiante con el profesor, y entre los alumnos.Puede mostrarse el apoyo que se logra con el uso de las TIC en el desarrollo de proyectos pedagógicos donde la intención es lograr el aprendizaje colaborativo. En este sentido, los autores Bardia y García destacan otros elementos de apoyo de las TIC: a) la tecnología ayuda en el diseño, en la implementación y en el seguimiento de la elaboración de la actividad, b) posibilitan la interacción entre estudiantes, entre éstos y los contenidos, y con el profesor, c) contribuyen a facilitar el trabajo del estudiante de forma individual y grupal, y d) con las TIC se accede a una extensa y variada gama de contenidos, en la que necesariamente el grupo debe decantarla para su propio aprovechamiento.


Referencias


Salinas, J. (2004) Innovación docente y uso de las TIC en la enseñanza universitaria. Revista Universidad y Sociedad del Conocimiento. 1(1). Consultado el 26-07-2007 y disponible en http://www.uoc.edu/rusc/dt/esp/salinas1104.pdf


Calzadilla, M. (2002) Aprendizaje colaborativo y tecnologías de la información y comunicación. Revista Iberoamericana de Educación. Consultado el 23-07-2007 y disponible en http://www.rieoei.org/deloslectores/322Calzadilla.pdf


Gargallo, A. (2006) Utilización del trabajo en equipo en entornos semipresenciales: el papel de las TIC. Revista Iberoamericana de Educación. Consultado el 22-07-2007 y disponible en http://www.rieoei.org/deloslectores/1266Gargallo.pdf



Kozak, D. (2005) Cruzar el puente. Experiencia de innovación didáctica y TICs. QuadernsDigital. N° 40. Consultado el 20-07-2007 y disponible en http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=hemeroteca.VisualizaArticuloIU.visualiza&articulo_id=8884



Zañartu, L. (2003) Aprendizaje colaborativo: una forma de diálogo interpersonal. Contexto Educativo. 5(28). Consultado el 25-07-2007 y disponible en http://www.iesalbasit.es/pub/bscw.cgi/d145583/Contexto%20Educativo%20-%20Revista%20digital%20de%20Educaci%20Nuevas%20Tecnolog.pdf


Badia, A. y García, C. (2006) Incorporación de las TIC en la enseñanza y el aprendizaje basados en la elaboración colaborativa de proyectos. Revista Universidad y Sociedad del Conocimiento. 3(2). Consultado el 25-07-2007 y disponible en http://www.uoc.edu/rusc/3/2/dt/esp/badia_garcia.pdf

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